La filosofía es literalmente amor al conocimiento. El conocimiento puede ser teórico (ciencia, o sofía) o práctico (prudencia, o phronesis). La filosofía no es un conocimiento de hechos de la experiencia. La filosofía no conoce hechos históricos, físicos, biológicos, etc. La filosofía es un conocimiento de la percepción de los hechos. Por eso la filosofía se pregunta por ella misma y es en este sentido una autoreflexión.

El filósofo alemán Hegel decía que la filosofía es ver el mundo al revés. La filosofía ve el mundo al revés porque no conoce los hechos del mundo sino la percepción de estos hechos. Es entonces como darle la vuelta al mundo de los hechos: lo que primero cuenta es la percepción de los hechos y no los hechos del mundo.

El conocimiento filosófico es un conocimiento de lo que es en el sentido de que no es un conocimiento de los hechos sino de que los hechos sean. Es un conocimiento de que haya hechos.

El filósofo español Zubiri llama al conocimiento filosófico saber estricto.