Y con esto llegamos al final del siglo XVIII, y por tanto de la Edad Moderna, que puede considerarse en realidad una larga transición entre la Edad Media y la Edad contemporánea.

Kant es el último ilustrado. La filosofía kantiana intenta sintetizar el racionalismo y el empirismo, tras despertar del sueño dogmático (leyendo a Hume). El sueño dogmático es una herencia de la Escolástica de origen medieval según la cual la metafísica es una ciencia. Después de Newton, la ciencia moderna ya no es la misma ciencia que antes. A veces se conoce también a la filosofía kantiana como giro copernicano. Para Kant, la metafísica no puede ser una ciencia en el sentido moderno. Esto destruye definitivamente la Escolástica y el mundo asociado a ella.

Kant escribió numerosos libros, pero destacaremos sus tres grandes críticas: la Crítica de la razón pura (donde trata del conocimiento), la Crítica de la razón pura práctica (donde trata de la moral) y la Crítica del juicio (donde trata de la estética)

La filosofía kantiana intenta responder a tres preguntas fundamentales, que el propio Kant se planteó: ¿qué soy? ¿qué puedo conocer? ¿qué cabe esperar?.

Kant escribió también sobre política, por ejemplo en su conocido libro Sobre la paz perpetua. En asuntos de religión propone una Iglesia invisible universal, arquetipo de todas las Iglesias realmente existentes. La Iglesia invisible kantiana es una comunidad ética.

Kant fue profesor en la Universidad de Konigsberg. Ni los racionalistas ni los empiristas ni Spinoza habían sido profesores. Kant sí lo era, y a partir de entonces se convertirá en el modelo de profesor universitario contemporáneo.